¿Vendo o no vendo mi clínica veterinaria?
14 junio, 2022
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Clave del mercado de trabajo: Flexibilidad y Certificaciones Profesionales

Recuerdo muchas veces que mi padre me decía (hace ya más de cuarenta años): “Hijo mío, estudia mucho en la Universidad, saca buenas notas y encuentra un trabajo en una gran empresa que te dure toda la vida”. Llevaba razón, por la década de los 80 era el pensar de la mayoría de las personas. Estar muchos años en una empresa, y que te dieran la oportunidad de progresar y desarrollarte. Y le hice caso: acabé Biológicas en cinco años con un expediente de notable y entré en una empresa, multinacional norteamericana, Upjohn, de visitador médico y allí estuve 13 años seguidos pasando por muchos puestos en mi desarrollo profesional, hasta llegar a ser director de una unidad de negocio con 15 personas a mi cargo. Ninguno de los 2 nos equivocamos. Pero el siglo XXI ha traído muchos cambios que se han acelerado durante la pandemia.

El trabajo del siglo XX ya no tiene que ver con el trabajo del siglo XXI.

Durante la pandemia las personas y las empresas hemos tenido tiempo de pensar y reflexionar, replantearnos nuestras prioridades y nuestra vida. Y las empresas reflexionar sobre el empleo y sus trabajadores.

El paradigma laboral está cambiando en todo el Mundo y cada vez es más difícil gestionar a las personas.

Leo qué en EE. UU., en los últimos 2 años, más de 4 millones de personas han dejado sus empleos, pero sin salir del mercado de trabajo, se replantean qué hacer con sus vidas. Esto está también comenzando en Europa y Asia.

Desde la pandemia el trabajo se ha convertido en híbrido: trabajo presencial y teletrabajo. Las personas queremos hacer uno o más días de trabajo en casa y no queremos volver 100% a la presencialidad.

La transformación digital también está afectando el trabajo, hoy podemos trabajar y comunicarnos con clientes a cualquier hora y en cualquier parte del Mundo. Lo que ocurre es que el talento digital, que las empresas necesitan, escasea en muchas personas. Hoy podemos trabajar cerca de casa o a miles de kilómetros de la oficina central; estamos en un mercado laboral global.

El 1959, el gurú Peter Drucker, inventó el término “trabajadores del conocimiento” para aquellos trabajadores capaces de generar ideas y su principal valor es la capacidad de trabajar con la mente, pensar en nuevas soluciones, analizar información, definir estrategias; trabajadores que no solo no siguen órdenes, sino que aportan ideas a las empresas.

Steve Jobs, lo tenía también claro: “No tiene ningún sentido contrata personas inteligentes para decirles lo que tienen que hacer; debemos de contratarlos, para qué nos digan qué hacer como empresa”.

Los trabajadores del conocimiento será más fácil y factible que puedan trabajar de forma remota. Mientras aquellos trabajadores en que haya una interacción cara a cara entre personas (clientes) el trabajar en remoto será más difícil o casi improbable, pero nunca imposible.

Hay trabajadores que están cambiando su modelo tradicional de trabajo para una sola empresa de 8 horas diarias, y se establecen por su cuenta ofertando y desarrollando varias actividades simultáneamente para varias empresas o trabajan varios meses en un proyecto para una empresa y otros meses para otras distintas. Este modelo de trabajo denominada en EE. UU. “gig economy” representa actualmente el 17% de su economía.

Sobre la jornada laboral, antes de la década de los 50 se trabajaba de lunes a sábado, a partir de la década de los 60 se dejó de trabajar los sábados y ahora en el siglo XXI se habla de la jornada semanal de 4 días. Quizás sea una jornada no de 4 días seguidos, sino que cada uno gestionará según acuerde con su empresa. Las personas lo que quieren actualmente es flexibilidad y manejar su propia vida. Hay estudios y experiencias en grandes empresas que demuestran que, reduciendo el número de días de trabajo, aumenta la productividad.

Han cambiado también las motivaciones de las personas, a finales de la década de los 70 las motivaciones de tener un trabajo eran conseguir un mejor salario y puesto de trabajo (motivaciones extrínsecas). Ahora lo que mueve a las personas es mayor autonomía, satisfacción de sus necesidades personales y sentirse competente y apreciado en su puesto de trabajo (motivaciones intrínsecas).

Hace unos días leí en la prensa económica que una empresa española tipo star-up había desarrollado un chatbot dirigido por un robot desde la web para, mediante preguntas y las respuestas de los usuarios, hacer una criba o selección inicial de los currículos enviados para la búsqueda de un puesto de trabajo. Una innovación más en el mercado de selección y búsqueda de empleados.

Lo que las empresas buscan actualmente son personas con habilidades emocionales (soft-skills) y con habilidades duras o necesarias para el desempeño del trabajo (hard-skills); pero también buscan aquellas que, además de las anteriores, tengan pensamientos críticos y les enseñen a pensar de forma diferente.

Nosotros, los profesores de los diferentes grados de la UAX buscamos titulados reconocidos por el mercado laboral, y esto hace que desarrollemos en nuestro alumnado las siguientes habilidades:

  • Story Telling.
  • Pensamiento analítico.
  • Pensamiento disruptivo.
  • Metodologías ágiles y trabajo en diversidad.
  • Liderazgo y ética.

Esto conlleva que integremos en los programas de nuestras asignaturas cursos externos de empresas de reconocido prestigio (universidades, empresas, instituciones educativas, …) que capaciten a los alumnos a alcanzar estas habilidades.

Trabajamos dentro de la UAX Skill School con los cursos de Coursera.

Terminar cada uno de estos cursos permite obtener certificaciones profesionales que complementan a los títulos académicos universitarios, y que disponer de ellos les hace a los titulados una más fácil integración en el mundo laboral.

Los títulos académicos universitarios irán perdiendo valor, en detrimento de otros jugadores que impartan formación de calidad (entidades profesionales y/o académicas) que ofrecen títulos que te garanticen un empleo. Según datos del “Word Economic Forum”, en el 2019, un 40% de las personas entre 22 y 27 años encontró un trabajo sin necesidad de título universitario.

Están cambiando los criterios de certificación. Aunque es evidente que determinadas profesiones necesitarán siempre la expedición de un determinado título académico profesional.

Leo en “Linkedin Noticias”: Telefónica y Vodafone ofrecen teletrabajo para retener el talento. La primera ofrece 2 días a la semana de trabajo remoto desde cualquier ubicación y facilita portátil, móvil, tarifa ilimitada de datos y silla ergonómica. La segunda su oferta se eleva a 3 días a la semana.

¿Cómo nos afectará al sector veterinario este cambio en el paradigma del empleo?

Los futuros empleados con una titulación académica universitaria necesaria en veterinarios y no universitaria para auxiliares, buscan un trabajo interesante más que el salario, buscan un trabajo que les permita un desarrollo profesional más que un trabajo repetitivo, buscan un trabajo con horario continuado más que partido, buscan disponer de un trabajo que les permita conciliar con el ocio, sus amigos, su familia más que trabajar de continuo 8 horas y se gane más; buscan un trabajo que les permita no trabajar presencialmente todos los días (la telemedicina veterinaria puede ayudar a este punto) más que trabajar de lunes a viernes en jornada de 37-40 horas semanales, buscan un trabajo en equipo con coordinación y ayuda grupal más que un trabajo individualista; buscan ser felices en su trabajo. Buscan FLEXIBILIDAD.

Si las empresas no se adaptan a la flexibilidad que demandan los trabajadores no van a encontrar nunca el talento que necesitan.

Hay muchos cambios en el mercado laboral de las empresas de otros sectores que pueden aplicarse al sector veterinario, lentamente, pero de manera paulatina y creativa se irán aplicando y quiénes lo apliquen tendrán ventajas competitivas y se llevarán la mayoría del talento.

Conozco ya algunos ejemplos de centros veterinarios que están haciendo innovaciones y adaptaciones en el desarrollo del trabajo de sus empleados, fundamentalmente trabajo no presencial (teletrabajo), en horas concretas o media jornada de algún día:

  • Llamadas telefónicas a clientes sobre recordatorios de vacunas, antiparasitarios. Auxiliares.
  • Mensajes de WhatsApp a clientes con recordatorios. Auxiliares.
  • Control de clientes deudores. Auxiliares.
  • Teleconsultas de nuevos clientes y de nuevos clientes. Veterinarios.
  • Informes clínicos de procedimientos quirúrgicos o diagnósticos para enviar a clientes. Veterinarios.
  • Control de principales indicadores de gestión de la clínica. Veterinarios propietarios.
  • Participación en congresos veterinarios, que facilitan el acceso online. Veterinarios y auxiliares.
  • Me consta que hay algún grupo consolidador de clínicas que tiene consultas de tele expertise para sus veterinarios con sus especialistas en remoto.
  • Campañas de telemarketing telefónico a clientes de comercios veterinarios que se hacen en remoto desde casa.

Seguro que conocéis o estáis a punto de poner en marcha alguna innovación relacionada con el trabajo de vuestros empleados.

Os invito y animo a compartir vuestras experiencias e ideas conmigo en el email: jlvillaluenga@rentabilidadveterinaria.es

No estaría de más que los empleados de los centros veterinarios realizasen cursos sobre comunicación, negociación y atención al cliente en plataformas que faciliten cursos online de calidad y que permitan obtener certificaciones profesionales, que les faciliten habilidades fundamentales en el desarrollo de su trabajo diario.

Bibliografía recomendada

 

 

José Luis Villaluenga
José Luis Villaluenga
Empresario de profesión y biológo de formación, Profesor A. Facultad de Veterinaria UAX (Madrid), mi dedicación y pasión se centran en mostrar y acompañar en el camino de la gestión empresarial y marketing a los veterinarios de centros veterinarios en España y LATAM.

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